Hay seguros que se contratan por obligación y seguros que se contratan por convicción. El seguro de decesos es de los segundos — y sin embargo, muchas personas lo posponen porque creen que es caro, que ya lo pensarán más adelante, o que en el fondo no es tan necesario. Los tres argumentos se derrumban en cuanto se analizan con calma.

Cuánto cuesta realmente

El seguro de decesos es uno de los seguros más asequibles del mercado. Una póliza para una persona joven o de mediana edad puede costar entre 10 y 20 euros al mes. Para una persona mayor, la prima es más alta, pero sigue siendo razonable comparada con el servicio que cubre.

El coste real de un entierro o incineración en España oscila habitualmente entre 3.000 y 6.000 euros, y puede superar esa cifra en ciudades grandes o con determinadas preferencias. Si a eso se suman los gastos de gestión administrativa, traslados y otros servicios, la factura puede ser considerable — y llega en el peor momento, cuando la familia está atravesando un duelo.

Frente a eso, las primas acumuladas durante años de una póliza de decesos representan una fracción de ese coste.

La carga que evitas a tu familia

Cuando fallece un ser querido, la familia tiene que tomar decisiones rápidas en un estado emocional muy difícil: elegir el tanatorio, el tipo de servicio, gestionar el traslado si el fallecimiento ocurre fuera del domicilio habitual, tramitar la baja en la Seguridad Social, gestionar pensiones, testamentos…

Con un seguro de decesos, todo eso lo gestiona la aseguradora. La familia solo tiene que hacer una llamada. El resto lo resuelven profesionales que conocen el proceso y tienen experiencia en acompañar a las familias en esos momentos.

Es, en el sentido más literal, un regalo que te haces a ti mismo para dárselo a los tuyos.

Por qué no esperar a ser mayor

El argumento más habitual para posponer la contratación es la edad: «ya lo contrataré cuando sea mayor». El problema es que cuanto antes se contrata, más baja es la prima — y se mantiene estable durante muchos años.

Además, algunas aseguradoras aplican períodos de carencia o limitaciones para personas que contratan a edades avanzadas o con determinadas condiciones de salud. Contratar a tiempo evita esas restricciones.

Para quién tiene especialmente sentido

El seguro de decesos tiene sentido para prácticamente cualquier persona, pero es especialmente relevante para quienes viven solos y no quieren dejar una carga a sus familiares, para familias que quieren tener todo resuelto de antemano, y para personas mayores que valoran dejar los trámites organizados.

También es muy recomendable para residentes extranjeros en España que quieran garantizar su repatriación al país de origen.

Si quieres conocer en detalle todas las coberturas que puede incluir un seguro de decesos, consulta nuestro artículo sobre las coberturas adicionales del seguro de decesos. Puedes ver todos nuestros seguros en la página de productos. En Semillarte te ayudamos a encontrar la póliza que más se ajusta a tu situación. Cuéntanos tu caso.

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